domingo, 29 de enero de 2023

Brújula, Náutico, Clásico, Mapa, Antiguo

CAMINOS
 
 
Saber a dónde vas…
 
Parece increíble que a estas alturas una no sepa cuál es el rumbo que debe tomar, por dónde anda, si está o no en el sendero que lleva a ese lugar al que quiere ir...parece increíble pero ES, PASA, y por muy desolador que parezca, pasa más de lo que debería ser normal.
 
Qué nos ha pasado? Cómo mujeres, cómo Sociedad? Seguimos sin cuestionarnos unos caminos trillados de lo que deberían ser las vidas mientras nuestras almas se pudren poco a poco...ni nos damos cuenta hasta que la cosa “canta” y ya casi hay que amputar.
 
Nos perdemos en quehaceres, en mierdas de propósitos que ni siquiera son nuestros y de repente tienes cuarenta y sumando y no sabes ni quien coño eres.
 
Ostia, ostia de las gordas. Sale una mando de mi propio reflejo en el espejo y me abofetea a diestro y siniestro. Qué necesarias estas ostias, que necesario el abofeteamiento, estamos tan cegad@s que solo las ostias nos espabilan un poco para sacarnos de esta ceguera colectiva.
 

Y que viene después de las ostias? Pues una creería que el darse cuenta ya te pone en el camino correcto, pero no...aquí nuestro cuerpo serrano que no se entera, a pesar de las ostias, sigue caminando por el mismo sendero, es como una atracción fatal, no se da cuenta y hay un imán tan  potente que no le permite salirse del rail... Hace falta más, mucho más, hace falta darse cuenta y hacer lo más importante, quererse y respetarse de VERDAD, quererse tanto que puedas llevarte la contraria a ti misma cuando tus pasos vuelvan al rail, al imán, a lo conocido, a lo que crees que es tu vida, que eres tú... hace falta CREER en la desconocida que hay dentro de ti que te GRITA que muevas ni que sea un grado tu trayectoria porque al final ese grado hará la diferencia entre la vida que tienes y la que DE VERDAD quieres.