jueves, 22 de octubre de 2009

Los campeones de verdad!!



Hoy he tenido el placer de compartir una comida con una persona que admiro, son esas personas anónimas pero tan increiblemente fascinantes que merecerían un monumento!!


Va por ti Marisa!!!jejeejjee(y para todos, los que como tu, tienen este afan de superación!)


Se trata de algo que lleva tiempo sorprendiéndome y como no admirándome...es el mundo del triatlón (en realidad vale para todos los machacas que os dais este tipo de palizas).


Siendo una perfecta analfabeta a lo que al tema se refiere, llego a comprender lo que (en mi humilde opinión) creo que es la esencia del deporte.


Hablo de superación, de sacrificio, de motivación a carretas, de esfuerzo, de dolor, de sufrimiento, de fuerza (muuucha fuerza) y de un increible coco que os hace superaros a cada paso.


Si sois capaces de estas hazañas os podéis comer el mundo!!Bravo por vosotros, sois de otra raza, de verdad!!!


Admiro y envidio la capacidad de ser constante, persevernate, disciplinados y la fuerza que nace para superarse cada día!!


Es increible!Aixxxx, bueno..ahi queda eso...


me voy al gim a intentar superarme a mi misma!!!jejejejejajaja!!!Si sobrevivo prometo contarlo!


Te debo...


Desde la distancia (aunque nunca la suficiente) podemos vislumbrar entre la oscuridad aquello por lo que dar las gracias. Tenemos la oportunidad de degustar el bouquet de lo que nos ha ofrecido un trozo del camino en nuestra vida, este tramo, el mío, tiene el sabor de la gratitud, de la más profunda.


Gracias por escuchar, por estar, por crear, por llenar...por ser cobijo, por ser ternura, por hacer feliz...


Las gracias siempre llegan tarde, son aquellas cosas que llegan cuando ya es tarde, pero aún así, déjame desnudarme de alma y ofrecer estas palabras descalzas.


El sabor de las cosas de verdad, de las importantes, es el sabor de lo sencillo, de lo pequeño, de lo cotidiano, de lo cálido y confortable. Este sabor me acompañará siempre.


Pocas personas pueden, quieren o saben regalar tanto como lo has hecho tu.


Te debo y te doy las gracias por ello.